Ya cada vez son menos las novedades editoriales que, en la faja que rodea la cubierta y que tiene la función de situar y promocionar el contenido del libro, detallan las singulares dotes que prefiguran la mercadería que se está a punto de adquirir o sustituir por otro producto, aparentemente, mejor dotado. Incluso la manida y exagerada expresión “obra maestra”, que no deja de producir cierto repelús, ha caído en desuso (…)
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