En vísperas de elecciones, el demonio familiar francés de la xenofobia transpira también en librerías. Los alemanes son los más voraces lectores de Astérix, lo que puede explicar que sean germanos los universitarios que revisaron los 34 álbumes de Astérix hasta establecer que, puño en ristre, los belicosos galos habían causado 704 traumatismos de cráneo de diferente gravedad con los romanos como víctimas (…)