No siempre el español tostado y el gringo en su nube son iguales. De hecho nos separan evidentes rasgos de carácter. Uno, clave, nuestro empeño en condenar la práctica monetarista, con resabios de cura de la Contrarreforma. Otros, los estadounidenses, calvinistas y tal, apoyan el comercio. Vean el contencioso de la piratería en España, a la que apenas falta “La internacional” como banda sonora (…)
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