“Alguien, orteguianamente, dejó dicho que las cosas (como variante castiza de la materia aristotélica) son el recuerdo inconmovible que nos brinda la circunstancia efímera. Mi circunstancia, en este caso, fueron los años en los que ejercí como accionista, en su más exitosa primera etapa, de una publicación semanal muy agradecida y apreciada por mí (con ese sentimiento que se profesa hacia las singladuras que con tu más juvenil y entusiasmado esfuerzo, junto con el de otros, has visto nacer, crecer y desarrollarse) que con el tiempo pasaría a ser uno de los iconos más reconocibles de la cultura del entertainment madrileño y español: la ‘Guía del Ocio’, que celebra estos días su XXXV Aniversario”.
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