Kennedy Toole, trágica y prematuramente desaparecido –se suicidó con 32 años, en 1969– sin llegar a conocer el enorme éxito de su novela La conjura de los necios, popularizó la conocida reflexión de Swift: “Cuando aparece un genio lo reconoceréis enseguida, porque todos los necios se conjuran contra él”. Sin duda, la frase se amoldaba al Premio Pulitzer desaparecido y, posiblemente, también se ajuste al perfil literario del escritor que ocupa la portada de LEER en su edición de marzo de 2010: el novelista chileno Roberto Bolaño, también desaparecido cuando apenas había alcanzado la cincuentena, que no pudo conocer en vida el espectacular éxito editorial, de crítica y ventas de sus libros.
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