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Un mosaico retiene la mirada del fiel que entra en la catedral de Siena. Una figura magistral hace, en él, entrega a otra, postrada, de un libro abierto. El maestro reviste los atributos de los magos orientales; el que de él recibe el don, cubre su cabeza con un turbante. La leyenda a sus pies identifica a maestro y discípulo: “Hermes Mercurius Trismegistus Contemporaneus Moysi” (…)
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