La concesión del Nobel de Literatura a la rumano-germana Herta Müller no ha tenido gran eco en Estados Unidos. Se señala que los del Nobel son unos eurocéntricos; los ocho últimos del ramo, si incluimos a un turco, habrían sido concedidos a europeos, y un par de críticos, quizás escocidos por el calificativo de provincianos que el secretario de la Academia del Nobel aplicó a los Estados Unidos, le devuelven ahora la pelota (…)
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