En el decenio 1996/2005 el sistema financiero se transformó profundamente, al hacerse del riesgo puro, en cualquiera de sus múltiples formas, un auténtico activo negociable; llevando a las entidades y empresas financieras a procurarse liquidez a través de la titulización de sus activos crediticios. De esa forma se posibilitaron efectos expansivos de consecuencias difícilmente previsibles. Esta coyuntura se vio potenciada por los bajos tipos de interés que resultaron de la reacción de la Reserva Federal frente a los atentados de las Torres Gemelas (...)
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