El “proceso de paz” iniciado por el Gobierno de España, el diálogo con sectores cercanos a la
organización terrorista vasca ETA con vistas al abandono de las armas definitivo por parte de la
organización armada, sufrió un duro golpe con el salvaje atentado terrorista del pasado 30 de
diciembre de 2006, que, además de destruir parte del edificio del aparcamiento de la terminal T-4
del madrileño aeropuerto de Barajas, causó la muerte de
dos emigrantes ecuatorianos. |